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domingo, 21 de mayo de 2023

Nicolai Polanski, Compositor Fantasma

     

     Uno de los compositores de fondos musicales del cine mexicano más prolífico de la década de los 30 y 40 lo fue Nicolai Polanski, insigne compositor que nunca existió. Muchos productores para ahorrarse el gasto de contratar a un compositor, así como a la orquesta de filarmónicos que habrían de grabar los fondos musicales, recurrían al viejo truco de utilizar discos de música sinfónica y usaban el nombre de Nicolai Polanski como compositor fantasma. 

     Esta costumbre se terminó cuando los sindicatos de compositores y el de filarmónicos obligaron a los productores a pagar desplazamientos, es decir, tenían que liquidar a ambos sindicatos una cantidad obligatoria aunque no utilizasen sus servicios.


Cámara... ¡Acción! (1994).

Jorge Rodríguez

domingo, 12 de julio de 2020

Poca Paciencia


El director de orquesta Arturo Toscanini se desesperaba tratando de hacer comprender a una joven soprano, de enormes pechos, el significado de una frase musical. Finalmente cuentan que se acercó a ella, le tocó un pecho y exclamó: ¡Si todo esto fuera cerebro!

estrenando-dia.blogspot.mx (2013).
Ramón E. Rivas

viernes, 16 de septiembre de 2016

Pero Qué Necesidad

El periodista Fabrizio León Diez visitó al cantante y compositor mexicano Juan Gabriel en su casa ubicada en la Riviera Maya en abril de 2012 para organizar la edición de un libro autobiográfico. Fabrizio comenzó a preguntar y Juan Gabriel respondió:
-- Hay cosas que no puedo contar.
--¿Cómo cuáles?, interrogó Fabrizio.
--Las políticas.
--Cuéntame --insistió-- y luego vemos si se publican o no.
--Yo no puedo traicionar al PRI ni al Presidente, me han dado trabajo y eso es lo más sagrado. He sido parte de ellos y soy un hombre agradecido y fiel. Por eso acepté que el día de las elecciones del 88, o cuando se calificaba la votación, me pidieran estar toda la noche en el programa “Mala noche, no”, con Verónica Castro, en Televisa. Un maratón de 8 horas, hasta el amanecer.
“Me habló Miguel de la Madrid, el Tigre Azcárraga y Jacobo Zabludowsky. Era obvio, me llamaban para distraer. Lo sabía, como decirles que no. Les dije, oigan yo tengo un compromiso en Venezuela. Lo arreglaron y me pusieron un avión. El programa en vivo más largo en la historia, tal vez. Necesitaban de mí”.

Alberto y su casa en la Península (29 de agosto de 2016).
La Jornada Maya
Fabrizio León Diez

Sin Ganas

José Antonio Michel, el compositor de la bella canción Luna de Octubre, se negaba rotundamente a que le grabaran su canción porque se sentía muy orgulloso de ella y no quería que nadie se la grabara, ni siquiera el gran Pedro Infante. Pero cuando finalmente la grabó Pedro, y el compositor se dio cuenta de que era un gran éxito en ventas, le dio las gracias al cantante y este le dijo:
--No me des las gracias, manito, porque el día que la grabé ya era muy tarde, y como tenía mucha hambre pues la grabé sin ganas. 
Y entonces el compositor le dijo:
--Oye, pues entonces si salió tan bien grabándola sin ganas, no sé qué tal hubiera quedado si la grabas con ganas.

Anécdotas sobre Pedro infante (2011).
20minutos.com.mx
Dariel

martes, 30 de agosto de 2016

Muy Hombrecito

Carlos Marín, periodista mexicano, recordó una entrevista que hizo al cantante y compositor Juan Gabriel en 1985 y cuenta que lo conoció cuando un vivales que se hacía pasar como su exsecretario quiso chantajearlo.
Le sorprendió que Juan Gabriel a sus 35 años, le dijera que estaba consciente que podía morir en ese momento porque ya estaba en la historia y cada quien tiene una vida privada y su derecho a vivir. Y remató diciéndole: “Mi vicio es escribir y para llegar a donde he llegado y ser quien soy, se necesita ser muy hombrecito”.

El Recado de Juan Gabriel a la Madre de Carlos Marín (2016).
lopezdoriga.com

lunes, 15 de agosto de 2016

Retratazo

El compositor estadounidense George Gershwin pidió a su amigo el pintor mexicano David Alfaro Siqueiros un retrato. Aceptada la idea, llegó al día siguiente a su elegante apartamiento de Park Avenue, en Nueva York, con una tela de 40 por 60 centímetros, aproximadamente.
Pero para ese entonces el cliente ya había cambiado de idea.
Después de observarla un momento, George dijo:
--Anoche he estado pensando, por qué no me pintas mejor un retrato de cuerpo entero.
--En ese caso —le dijo— tendré que venir mañana con una tela mayor, cuando menos con una tela de 1.80 metros de alto por algo así como 1.25 de ancho.
Encargó la tela, y se presentó con la tela convenida para el retrato convenido.
Cuando Siqueiros disponía del material necesario para comenzar la obra, ocurrió algo inesperado. Una vez más George había cambiado de opinión.
--Sabes —le dijo— que me gustaría que me pintaras tocando el piano y de ser posible en el foro del teatro.
Y así la idea original del retrato había devenido en un pequeño mural.
                --George —replicó Siqueiros— lo que tú quieres ya, en realidad, es un pequeño mural... pero lo haremos.
En una tela de 3 metros de largo por 2 metros de ancho, empezó, por fin, ya definitivamente, el retrato de George Gershwin. Muchos meses pasó trabajando en una pequeña pieza del elegante apartamiento de Gershwin. Pintó al músico referido tocando el piano en el inmenso foro del teatro ¡y a todo el teatro! El teatro que pintó, tenía capacidad para algo así como unos 50.000 espectadores. En efecto, con un procedimiento impresionista pintó multitudes y multitudes y multitudes, de tal manera que no queda un solo lugar de la tela en que no haya un minúsculo puntito correspondiente a un espectador de cuerpo entero, aunque sólo se le viera la cabeza. Naturalmente, en aquel enorme conjunto de pisos y pisos curvos, con palcos y palcos y localidades de todas especies, el retrato mismo de George Gershwin no podía ser más grande que de 10 o 15 centímetros. Y el piano, en su equivalente.
Cuando el retrato estuvo terminado, George Gershwin le dijo:
--Tu cuadro es maravilloso, Siqueiros. E indudablemente ya nadie, ni el mejor pintor del mundo, podría hacerle algo más. Pero yo, sin embargo, tu amigo músico, pintor también de talento, según tu amable opinión, quiero pedirte un favor: que en las primeras localidades del lunetaria, pintes a todos los miembros de mi familia, a mi papá ya muerto, al más querido de mis tíos, hermano de mi padre, ya muerto también, a la esposa del más querido de mis tíos, igualmente fallecida, pero también a mi mamá, que vive, y a mi hermano el despilfarrador y a mi primo el tramposo y al otro que, estudiando para cura acabó siendo gigoló. Y si te sobran lugares, por favor pinta también a los dos buenos administradores que he tenido en mi larga carrera musical, porque de hecho todos los otros fueron unos ladrones, y a esos no los pintes, y si los pintas, píntalos de manera inconveniente para ellos.
Con infinita paciencia el pintor puso nuevamente manos a la obra. Empezó, por localizar las fotografías de los ya muertos que tenían derecho a ser retratados. Después, a fijar fechas para las sesiones de pose de los vivos. Y entre ellos, naturalmente su mamá. Con los retratos de los inexistentes y las periódicas sentadas de los existentes, trabajó y trabajó, casi con plan de miniaturista, porque son figuras que tienen dos centímetros, cuando mucho, en aquel inmenso conjunto, hasta dejar totalmente terminado el cuadro.
La terminación de su retrato casi enloqueció a George Gershwin de alegría. Aquello había que celebrarlo de la mejor manera posible, y la mejor manera, según ambos, era un banquete con treinta muchachas en el cual sólo Gershwin y Siqueiros fueran los varones. Y así se hizo. El banquete tuvo lugar en el Waldorf Astoria de Nueva York.
Casi temblando, George Gershwin dijo entonces:
--Jamás hubo en la historia del mundo dos moscas más ahogadas por la miel que nosotros...
Sin embargo, el entusiasmo de Gershwin por su retrato no decreció aquella noche. En un momento dado le pidió a Siqueiros que salieran al corredor. Ya en el corredor le dijo al pintor:
--A ese retrato, Siqueiros, le falta algo.
--¿Cómo? —le dijo con la voz completamente ahogada. —George, si hay 50,000 espectadores y como tú ya empezaste a tocar ya cerraron las puertas y no dejan entrar a nadie ¡creo que esto lo prohibirían hasta los mismos bomberos! No, George, no, yo soy el primero en impedir que alguien te interrumpa.
Después, lentamente, separando cada una de las palabras, con voz cada vez más baja, con voz descendente, le dijo:
--¡¡Le faltas tú!!
Al principio no comprendió lo que quería decir con aquello, y sintiéndose un poco lastimado le dijo:
--¡Cómo!, ¿tienes la impresión de que no parece una obra mía?
--No —le dijo— le faltas tú mismo, tú, en persona. ¡Le falta tu autorretrato!
Pegando un salto, le dijo:
--Pero a dónde lo meto, ¡si ahí ya no cabe ni un perro pequinés metido debajo de los asientos!
George Gershwin fue implacable: faltaba Siqueiros  y se tuvo que pintar, metiendo la cabeza en un rincón del foro, y precisamente al lado de los focos, de esos que queman más que una estufa de gas.
Siqueiros concluye la crónica de aquel trabajo tan peculiar haciendo una advertencia a quien vea el cuadro: “El que observe el retrato tendrá que trabajar bastante para descubrirme a mí en aquel concierto ultramonumental de George Gershwin, en un teatro inexistente y rodeado milagrosamente de todos sus parientes muertos y de todos sus parientes vivos...”

Me llamaban el Coronelazo (1977).
David Alfaro Siqueiros

Invitado Incómodo


En el canal 2 de televisión tenía algunas semanas de haberse iniciado con éxito el programa musical Rincón Bohemio y Tequila “Sauza” era su patrocinador. Tres bohemios lo animaban: Tata Nacho, Renato Leduc y Mario Talavera. Cada semana, un invitado famoso. Cuando le tocó el turno a Agustín Lara, llegó de la mano de Renato Leduc, quien comenzó a entrevistarle con preguntas atrevidas que encandilarían al teleauditorio.
En un momento dado, Agustín interrumpió a Renato y rápidamente puso sobre la mesa el ánfora de cognac “Martell”, que llevaba en el bolsillo posterior del pantalón, diciendo con voz pastosa:
--Bueno, y ahora brindemos con un buen cognac y no con las porquerías que se anuncian en este programa.
Los camarógrafos casi se paralizaron; se cayeron algunas luces; Mario Talavera puso sus manos en una cara aterrorizada; Tata Nacho se autohipnotizó. Agustín bebía tranquilo de su ánfora y sonaban las risotadas de Renato. Un desastre... el caos.
Al día siguiente, suspensión del programa y aviso de cancelación de la cuenta del cliente patrocinador.

Vidas de Bohemia (2014).
habladuriacronicasdelocotidiano.blogspot.mx
Gerardo Mendive Michelini

lunes, 13 de junio de 2016

Humor de Opereta

A pesar de sus logros en operetas, Jacques Offenbach estaba dispuesto a pasar a la posteridad como compositor “serio”. Trabajó en la cama, en un estado de salud cada vez más precario, hasta completar la ópera Los Cuentos de Hoffman. Era una carrera contra la muerte, hacia el 4 de octubre de 1880 solo había terminado la partitura del piano y algunos fragmentos de orquestación (otros se los completarían). Con el manuscrito aun en la mano sufrió un fuerte ataque. “Para esta noche estará listo”, murmuró a su familia.
A la mañana siguiente, el cómico Léonce, que fue protagonista en Orfeo en los Infiernos, llegó al apartamento del compositor.
--El señor Offenbach falleció –le informó el portero--. Murió sin darse cuenta, tranquilamente.
--Ah –contestó Léonce muy serio--, ¡cómo se sorprenderá cuando se dé cuenta!
Era un epitafio adecuado… como el diálogo de una opereta de Offenbach.

El Mozart de los Campos Elíseos
Revista Selecciones del Reader’s Digest (Abril, 1982).
Francis Leary

sábado, 26 de marzo de 2016

Ingenio en Tiempos Críticos

   
                Johann Sebastian Bach no andaba nunca sobrado de dinero. A fin de hacer ahorros propuso a su mujer suprimir alguna comida con el consentimiento de sus hijos, y como esta le dijera que los chicos nunca accederían a ello, el músico ideó una ingeniosa treta. Se cuenta que una noche propuso lo siguiente a sus hijos:
                --Quien se acueste sin cenar recibirá un florín.
                Ofrecimiento ante el cual todos optaron por irse a la cama sin probar bocado. A la mañana siguiente se levantaron todos con hambre, y cuando ya disponían a sentarse y devorar el desayuno, el compositor les dijo:
                --¡Alto!; quien quiera desayunar tendrá que pagar un florín antes.
                Y todos devolvieron el florín que habían recibido la noche anterior.

Tacaños, Generosos y Gorrones (2014)
Pancracio Celdrán Gomariz

viernes, 8 de enero de 2016

Muy Mayor de Edad


Chelo Prieto no es el nombre de una mujer.  Es el nombre que Carlos Prieto, el afamado chelista mexicano, le dio a su violonchelo Stradivarius. El violonchelo es un instrumento valioso y delicado, que para viajar se convierte en un objeto verdaderamente incómodo.  En los aviones debe viajar como un pasajero cualquiera y ocupar un asiento. Las reglas indican que el violonchelo debe pagar tarifa normal y colocarse en un asiento de ventanilla que no coincida con la salida de emergencia. A pesar de la claridad de las reglas, los empleados de la venta de pasajes de muchas compañías de aviación se desconciertan cuando llega alguien a comprar un boleto para un violonchelo. Empiezan a consultar manuales o a llamar a supervisores y se pierde a veces tiempo considerable. Por ello, Carlos Prieto, optó por comprar el boleto con el nombre de Chelo Prieto, sin especificar si es señora, señorita o instrumento musical. El nombre que aparece en general es Srita. Chelo Prieto o Miss Cello Prieto e inclusive tiene una tarjeta de viajero frecuente con ese nombre. Y para utilizar el kilometraje acumulado, se ve en la necesidad de falsificar la firma de Miss Chelo Prieto.
En noviembre de 1999 el maestro llegó al aeropuerto de Nueva York y se acercó a una ventanilla para comprar sus pasajes de avión. La empleada le preguntó atinadamente la edad del violonchelo. Carlos Prieto le informó que estaba por cumplir los 280 años de edad. Entonces ella, con una amable sonrisa le dijo: “Bien, en un caso así, tiene derecho a disfrutar de un descuento que otorgamos a los viajeros de la tercera edad”.

La Insólita Historia de Chelo Prieto (2009).
transparenciasdomi.blogspot.mx
Domi Bañuelos Cid

lunes, 19 de octubre de 2015

Tragedia Hecha Canción


Uno de los boleros más cargados de leyenda es “Nosotros”, tema detrás del cual se encierra un drama lleno de amor, pasión, enfermedad y muerte. En su letra este bolero encierra un drama surgido de la vida real: un enamorado debe alejarse de su pareja para no causarle daño, y le dice adiós sin mayores explicaciones. Esta historia ha dado vida al mito que rodea a la canción. La historia surge en La Habana, Cuba. El joven compositor Pedro Junco llevó una vida disipada en su adolescencia y contrajo una enfermedad que en esa época era mortal: la tuberculosis. Tuvo muchos romances, pero no había conocido el amor de verdad hasta que entró a su vida una muchacha de seductora belleza.
                Ella pertenecía a una familia que se escandalizó al enterarse de que el joven pretendiente era un compositor bohemio. El papá de la chica le prohibió que volviera a verlo. Pero el amor, que siempre abre caminos para los corazones, los llevó a citas secretas en las que vivieron un intenso romance. Pero la tragedia hizo su aparición: la tuberculosis se había agudizado. Todo indicaba que Pedro estaba en camino de llegar a la oscura y fría tumba. Era imprescindible aislarlo por completo para que no contagiara a quienes se les acercaban. Fue recluido en un hospital lejos de La Habana y no pudo avisarle a su amada que no podría verla ya más, pues de insistir en ello, le causaría la muerte. Viajó así al hospital y subió a la cama de la que nunca volvería a levantarse con vida. Tenía 23 años de edad.
                En un arrebato de dolor, Pedro escribió una carta para volcar en ella las palabras del adiós. Pero, ¿cómo le haría llegar la carta a su adorada? Nadie estaba enterado de su relación, y su padre supervisaba cada carta que llegaba. Así que decidió convertir la carta en canción y le pidió a su amigo trovador Tony Chiroldes que la cantara por la radio en un programa que su amada escuchaba cada noche. Ella, muy angustiada por la ausencia de su amado, se enteró por fin de la aterradora situación. De inmediato fue al hospital para verlo pero era demasiado tarde: Pedrito Junco había muerto horas antes.
               
Milenio.com: “Nosotros”, Una Tragedia Hecha Canción (Febrero, 2015).
Jaime Almeida


--ooOOoo--


Atiéndeme.
Quiero decirte algo
que quizás no esperes.
Doloroso tal vez.

Escúchame.
Aunque me duela el alma
yo necesito hablarte,
y así lo haré

Nosotros
que fuimos tan sinceros,
que desde que nos vimos,
amándonos estamos.

Nosotros
que del amor hicimos
un sol maravilloso,
romance tan divino

Nosotros
que nos queremos tanto
debemos separarnos,
no me preguntes más.

No es falta de cariño,
te quiero con el alma.
Te juro que te adoro,
y en nombre de ese amor,
y por tu bien
te digo adiós.

Nosotros (1943).
Pedro Junco

martes, 11 de agosto de 2015

Tendidos


Al compositor Silvestre Revueltas le gustaba hacerle bromas a su amigo José Clemente Orozco, el gran muralista; así, un día le comentó con cierta sorna, lo que le aconteció en una visita que hizo al Hospicio Cabañas, en Guadalajara, espacio que alberga una parte esencial de la obra del muralista:
--Estuve en Guadalajara y me tendí bajo la cúpula del hospicio, pero el conserje se dio cuenta y me levantó indignado.
El que se indignó, al escuchar esto, fue Orozco.
--¡Qué idiotez!, --exclamó--. Cuando estuve en Roma, me pasé horas y horas tendido bajo la cúpula de la Capilla Sixtina, viendo los frescos de Miguel Ángel, y nadie me dijo nada.
Todo se aclaró, al decirle Revueltas:
--Pero había una diferencia: tú te acostaste boca arriba y yo boca abajo.
Orozco estalló en carcajadas.

José Clemente Orozco. Antología Crítica (1982).
Teresa del Conde

miércoles, 28 de enero de 2015

Calor de Hogar


Un día un amigo de Wolfgang Amadeus Mozart fue a visitarlo y lo encontró bailando con su esposa en la muy reducida estancia de su residencia. Asombrado les preguntó:
--Pero ¿qué hacen ustedes?
Mozart le replicó sonriente:
--Nos calentamos… Tenemos frio y no tenemos dinero para comprar leña.

Antología de Anécdotas (1967).
Luis Aguirre Prado

jueves, 6 de noviembre de 2014

Recadito


"Agustín Lara jodía mucho a María Félix con sus celos, lo cual ocasionó que el matrimonio viviera en constante zozobra porque, además, el compositor no le era fiel a María Félix… Y así, lo que inevitablemente tenía que ocurrir, ocurrió.
"Una vez que Agustín se enredó con una tonadillera española, la actriz lo mandó muy feo a la chingada pues le mandó la ropa envuelta en una sábana de Holanda al “Follies” que era el sitio donde trabajaba el llamado músico-poeta con este recado: “Devuélveme la sábana porque la compré en Holanda y me costó muy cara”…"

Renato por Leduc (1982).
José Ramón Garmabella

jueves, 23 de octubre de 2014

La Chica Soñada


George Gershwin se estaba convirtiendo en uno de los solteros más apetecibles de los Estados Unidos; desde el principio, sus amigos tenían curiosidad por saber cuál sería la muchacha. Comenzaron a oír rumores de “La Chica Soñada” (así se referían a ella, nunca por su nombre, el cual se ignora). Se trataba de una profesora de gimnasia de Chicago que le dio a Gershwin ejercicios físicos que él creía le hacían bien. El bienestar físico condujo a la infatuación. Sus amigos esperaban que se anunciara la boda. Nunca ocurrió; la siguió demorando. Pasaron los años. Un día Ira Gershwin, hermano de George, llamó a los amigos para dar una noticia devastadora: ¡La Chica Soñada se había casado! Ira no se animaba a decírselo a George y le suplicó al dramaturgo y guionista Samuel N. Behrman que lo relevara de esa desagradable tarea.
                --George –le dijo--, tengo malas noticias para ti. La Chica Soñada se casó.
                Sus ojos marrones mostraron un atisbo de dolor. Se quedó mirando a Behrman y finalmente habló.
                --¿Sabes? Si no estuviera tan ocupado, me sentiría horrible.

People in a Diary (1972).
S. N. Behrman

Cena Solo


A la salida de un concierto en Nueva York, una joven pareja se acercó al violinista Jascha Heifetz y le dijo: 
--Esta noche ofrecemos una gran cena en nuestra casa. ¿Por qué no viene usted y trae su violín?
--Lo siento mi violín no come –respondió el músico.
                            
estrenando-dia.blogspot.mx (2013).
Ramón E. Rivas

La Madre Teresa


Facundo Cabral tuvo la oportunidad de visitar a la Madre Teresa de Calcuta y éste es su testimonio:
“Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.
“Una señora, impresionada por verla bañar a un leproso, le dijo: Yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dólares, a lo que Teresa contestó: Yo tampoco, porque a un leproso sólo se lo puede bañar por amor.
“Le pregunté a la Madre Teresa de Calcuta: ¿Cuándo descansa?  Y me dijo: Descanso en el amor. Le pregunté: ¿Cuál es el lugar del hombre? Y me dijo: Donde sus hermanos lo necesitan. Le dije: Nunca la escuché hablar de política. Y me dijo: Yo no puedo darme el lujo de la política. Una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar a un político, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta”.

titulosfelices.blogspot.mx (2012).
Edymix

miércoles, 22 de octubre de 2014

Profesional Costoso


George Gershwin se psicoanalizó con el Dr. Gregory Zilboorg durante un año, entre 1934 y 1935. Su amiga, la compositora Kay Swift se lo presentó. Swift sintió después que fue una de las sugerencias más desafortunadas que le hizo a Gershwin. Zilboorg parece haber ofendido al compositor, quien sólo tenía curiosidad sobre el psicoanálisis y sobre sí mismo y no era un neurótico acomplejado por su madre, como se ha dicho.
Una vez, durante una seria discusión que mantuvo con Rouben Mamoulian sobre psicoanálisis, éste le preguntó a Gershwin:
--Dime, George, ¿cuánto cobra normalmente un psicoanalista?
George se sonrió y contestó:
--Averigua cuánto ganas y luego te cobra más de lo que puedes pagar.

El Mundo de Gershwin (1992).
Edward Jablonski

domingo, 12 de octubre de 2014

La Más Popular


En 1965 la canción “Yesterday” rápidamente llegó a ser Número 1 en Estados Unidos. Es la versión más popular del catálogo de The Beatles, regrabada más de 2,500 veces, algo que no le cayó muy bien a John Lennon. Alguna vez bromeó diciendo: “Voy a restaurantes y los grupos siempre tocan ‘Yesterday’. Incluso, una vez firmé el violín de un chico en España tras haber tocado ‘Yesterday’, él no entendía que yo no había escrito la canción. Pero supongo que no podía ir por todas las mesas tocando ‘I Am the Walrus’”.

The Beatles. 100 Grandes Canciones (2011).
Revista Rolling Stone

Sonata Para Teresa


En 1810, Ludwig van Beethoven acudió a un recital que iba a ejecutar, según le aseguraron, un prodigio de la música. Se trataba de una niña llamada Teresa, la cual tenía fama de precoz pianista que, en efecto, deslumbró a todos los presentes… hasta que llegó el momento de interpretar una pieza del compositor alemán.
La pequeña se aturdió tanto que se vio incapaz de tocarla y abandonó la sala entre sollozos. Beethoven corrió tras ella y le preguntó el porqué no había podido seguir con su pieza. Teresa, limitó a excusarse asegurando que todas las composiciones eran muy difíciles. Para sosegarla, el músico, prometió componerle una sonata sólo para ella.
Y así fue, al día siguiente, la joven pianista recibió una partitura inmortal. Se titulaba “Para Teresa”.
La pieza ha pasado a la historia bajo el título dePara Elisa, pero no se sabe bien si por error de algún copista o por la mala caligrafía del genial compositor.
Aunque la vida amorosa de Beethoven es algo confusa y bastante desconocida, algunos indicios apuntan a que la precoz pianista no era otra que Teresa Malfatti, de la que años después, al reencontrarla, se enamoró y quiso contraer matrimonio, siendo rechazado por la inspiradora de una de las sonatas más famosas de la historia de la música.

blogcindario.com (2006).
Bach24111