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lunes, 7 de noviembre de 2016

¡Lagarto, lagarto!

            
            Un día don Adolfo Ruiz Cortínez había liberado su agenda de toda una tarde para recibir a Miguel Alemán, a quien le decía Magistrado porque lo conoció como tal en el Tribunal Superior de Justicia. Al llegar a su oficina en Palacio Nacional saludó a Miguel Alemán pero antes de hacerlo pasar le dijo:
--¡Magistrado, tengo un problema! Se me presentó un conflicto y no vamos a poder platicar. ¿Me disculparía usted si lo programamos para otra tarde, otro día?
Desconcertado, Miguel Alemán aceptó sin saber qué había pasado realmente. Entonces Max Notholt le dijo a don Adolfo:
--Señor presidente, discúlpeme, pero usted no tiene nada que hacer en la tarde, ¿por qué corrió al ex presidente Alemán?
Don Adolfo le contestó:
--¿No te fijaste? ¡Traía zapatos y cinturón de piel de lagato!

Adolfo Ruíz Cortínez (1990).
Juan José Rodríguez Prats

sábado, 3 de octubre de 2015

Godibles


El licenciado Miguel Alemán Valdez fue electo socio de número de la Academia Mexicana de la Lengua, correspondiente de la Real Española. Un solo mérito asistía a Alemán para recibir tan grande honor, pero fue más que suficiente: era en ese tiempo presidente de la República. En el vino de honor que siguió al acto de su recepción, el flamantísimo académico le hizo una observación a don Artemio de Valle Arizpe, que ya de tiempo atrás ocupaba un escaño en la docta corporación:
                --Don Artemio –le dijo--, siento que haya usted comenzado su sabroso libro sobre La Güera Rodríguez con una expresión de poco gusto.
                --¿Y cuál es esa, colega? –preguntó don Artemio algo amoscado, pues era en extremo sensible a cualquier crítica.
                --En la primera frase –puntualizó Alemán--, dice usted, hablando de la Güera y de su hermana, que “eran dos doncellas muy jodibles”.
                --Godibles, señor presidente, godibles –aclaró con suavidad don Artemio.
                La voz godible quiere decir “alegre, placentero”.

Hidalgo e Iturbide. La Gloria y el Olvido. (2008).
Armando Fuentes Aguirre “Catón