A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas.
-Plutarco
Honoré de Balzac notificó a los presentes la
defunción de su tío, el cual le había dejado en herencia todos sus bienes, de la
siguiente manera: "Ayer al
anochecer, mi tío y yo pasamos a mejor vida".