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sábado, 13 de septiembre de 2014

El Gran Circo

           
A finales de los años 70’s, el comunicador mexicano Jorge Saldaña presentaría en su programa de televisión al Circo Atayde, que se ubicaba en la explanada de Buenavista sobre la avenida Insurgentes en la Ciudad de México.
Como introducción, y aprovechando que estrenaban cámaras con lentes de largo alcance, el director de cámaras Emilio Larrosa creyó conveniente hacer una toma panorámica de los edificios vecinos que se podían observar desde esa ubicación para después cerrar la toma poco a poco hasta el edificio inmediato que es la sede del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que en aquella época exhibía un gran escudo circular que daba vueltas en lo alto del edificio. En ese preciso instante, como coincidencia, Jorge Saldaña empezó el prólogo al tema del programa de ese día: “Presentaremos a ustedes todo lo que acontece en un circo, sus angustias, sus trucos, sus magos, sus payasos, todo lo que no conocemos de los interiores de este circo…”. Y seguía el escudo dando vueltas en la pantalla. “Claro, nos referimos al gran Circo Atayde”.

Porjoder.com (2007).
Jorge Saldaña 

domingo, 25 de mayo de 2014

Apellido Impropio


Entrevistaba Jorge Saldaña en sus últimas épocas a la poeta Pita Amor, que en su vejez había cobrado fama de agresiva y tosca, y hacía grandes esfuerzos para demostrarlo.
Cuando se sentó junto a ella para la entrevista, lo rechazó con un gesto de repudio diciéndole: “Siéntate más lejos de mí, no te me acerques”.
Contó sus andanzas y con gran fruición sus maldades.
Pita experimentaba un gran placer en contar sus odios, sus venganzas, sus demoledoras actitudes y sus enemistades contra todo y contra todos.
Para concluir la entrevista le dijo, con estudiada bondad, suavecito, pero directo:
--Pita, por lo que me cuentas, podríamos deducir que eres una mujer mala.
Reaccionó con violencia y casi con ira respondió:
--Bastante tengo ya con ser un genio, ¿cómo carajos me pides que además sea buena…?

Porjoder.com (2007)
Jorge Saldaña

lunes, 5 de mayo de 2014

Pasó en el 68



Jorge Saldaña fue testigo de cómo el Gobierno mexicano usaba la televisión para desviar sospechas en el triste episodio de la matanza de estudiantes en octubre de 1968:
“Me llamaron de parte de Luis Echeverría Álvarez, Secretario de Gobernación, para hacer un programa especial. Se trataba de mostrar una maqueta de Tlatelolco, y que el capitán Curiel, explicara “cómo el Ejército había defendido a los estudiantes del ataque de francotiradores comunistas”.
Me dijo Mario de la Piedra: “Este programa te lo pide el Señor. No puedes negarte; es tu futuro. Aquí tienes que demostrar si perteneces realmente y de corazón a la empresa”.
Era idiota, según yo, decir que los comunistas atacaron al pueblo. Era para mí, mortal, en el sentido real de la palabra, hacer o ayudar a hacer tal aberración.
Dije: “No lo hago”.
Empecé a buscar a Echeverría en Gobernación y, lógicamente, nunca se puso al teléfono; pero por amistades le llegó mi posición, primero, de no hacer un programa así, y después, de que no contara conmigo.
Finalmente, grabaron el programa con un colega que poco tiempo después emigró a tierras más propicias: Monterrey.
No terminó todo ahí, pocas semanas después, al llegar a “mi oficina” encontré todos mis menesteres afuera, apilados junto a la puerta.”


Porjoder.com (2007).
Jorge Saldaña.

jueves, 1 de mayo de 2014

Todos Quedaron Bien


El conductor de televisión Jorge Saldaña narra una experiencia que tuvo en 1963 cuando falleció el Papa Juan XXIII. El tenía a media tarde un programa de entrevistas en directo en el canal 4. Pensó que sería interesante dar un impacto al programa invitando a Vicente Lombardo Toledano, sindicalista, político y filósofo de tendencia marxista, para que diera su punto de vista acerca del Papa.
“Fue una cátedra de elocuencia y elogios para el Papa desaparecido, acomodó perfectamente su condición de hombre de izquierda con el contenido social de la doctrina de Cristo a la que fue congruente Juan XXIII.
“En eso estábamos cuando entró el señor Argüelles como tromba al estudio, gritando ‘Corten el programa… Por orden superior se corta la transmisión… Por orden del señor Azcárraga, que te presentes en la Dirección’
“Recuerdo que el maestro Lombardo dijo: ‘Bueno, se dijo lo principal’. Todo marchito, me despedí de él y, con paso titubeante y tragando amargo, me dirigí a la Dirección.
“Emilio Azcárraga Milmo me quería pero yo lo decepcioné, quizá él pensó que lo debía haber seguido en su empeño mercantil de la televisión. Simplemente yo no lo sentía así.
“El regaño fue de órdago. Mi argumento fue destruido por los suyos, yo decía:
“--Todos quedamos bien, las llamadas bloquearon el conmutador, Telesistema queda como tolerante que oye todas las opiniones, es muy hermoso que un ateo comunista hable bien del Papa, el programa sube, tu empresa se jerarquiza y la Iglesia está complacida.
“--¿Y cómo queda Lombardo?  --preguntó colérico Emilio.
“—Pues también muy bien –respondí.
“—Pues quiero que sepas, grandísimo pendejo, que en esta empresa no queremos que ningún desgraciado comunista quede bien. Sácate.
“Su recio y atlético brazo señaló la puerta de su oficina. Estaba despedido, una vez más.”

Porjoder.com (2007).
Jorge Saldaña.