lunes, 14 de julio de 2014

Magna Respuesta

             
Alejandro Magno sentía admiración por el  filósofo Diógenes y fue a visitarlo, le preguntó si tenía algún deseo que él pudiese complacer. El sabio le respondió afirmativamente: “Desearía que te apartaras y no me quitaras el sol”.

Dime Quién Es (1971).
Simone y Georges Monlaü

miércoles, 9 de julio de 2014

Da Consejos y se Queda Sin Ellos


Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos, ganador de un Oscar por su documental sobre el calentamiento global en el que promueve el ahorro de energía, parece no aplicar sus propias recomendaciones. El consumo en su residencia de 20 habitaciones en Nashville fue de $30,000 dólares durante 2006, 12 veces más que una familia americana en promedio.

Sabiasque.info (2011).
Francisco Huelsz

lunes, 7 de julio de 2014

El Otelo Pirata

             
En el Teatro Nacional debuta el 13 de septiembre de 1887 la compañía de ópera traída por el empresario Napoleón Sieni, quien había asegurado al público que daría a conocer la más reciente producción de Giuseppe Verdi, el Otelo, estrenada en Milán ese mismo año y aún no cantada en París. Al pedir a la Casa Ricordi, de Italia, la instrumentación, el empresario recibió como contestación que no era posible vender los derechos de esa ópera a ningún país mientras no se estrenase en Francia; condición absurda, puesto que Otelo no se estrenó en París sino hasta siete años después. Esta noticia enojó a Sieni y se dirigió a un músico amigo suyo que vivía en Milán pidiéndole que asistiese a una, o a varias, de las funciones del Otelo y copiara la música instrumentándola luego como él quisiese. Con la carta iba también la promesa de una buena suma si hacía lo pedido. El maestro italiano no lo pensó dos veces: fue al Teatro de la Scala y, papel pautado en mano, copió nota a nota la ópera íntegra, la instrumentó a su placer y la envió a México. De ese modo, con una instrumentación apócrifa, se estrenó en México, antes que en ninguna otra parte del mundo a excepción de Italia, el Otelo, de Giuseppe Verdi. No nos explicamos porqué la Casa Ricordi no demandó a los empresarios que tuvieron tal osadía, o quizá nunca se enteró de robo tan descarado.

Cien Años de Teatro en México (1972).
Luis Reyes de la Maza

domingo, 6 de julio de 2014

Ojos Que No Ven...



Durante su recorrido por las provincias rusas en 1787, Catalina II la Grande creyó, al ver gente alegre y villorrios prósperos, que había conseguido hacer dichosos a sus súbditos. No se dio cuenta que todo era un engaño fraguado por su primer ministro, el tuerto Grigori Potemkin, quien hizo disponer «aldeas Potemkin» a lo largo de la ruta real. Había ordenado al pueblo que aseara las calles, pintase las fachadas de sus casas, vistiera sus mejores ropas y sonriera. La emperatriz jamás notó la miseria y mugre tras esas fachadas.

El Libro de los Sucesos (1979).
Isaac Asimov

miércoles, 2 de julio de 2014

Epitafio


Conviene recordar esa tumba que está en el cementerio del Congreso de Washington de un militar llamado Leonard Matlovich, condecorado por sus servicios en Vietnam y que se pasó los últimos años de su vida proclamando su homosexualidad. Su epitafio lo resume todo: «Cuando estaba en el ejército, me dieron una medalla por matar a dos hombres y me echaron por amar a uno».

Se Armó la de San Quintín (2012).
Nieves Concostrina

lunes, 30 de junio de 2014

La Cultura Cuesta


Cierto día, un rico ateniense encargó a Sócrates la educación de su hijo. El filósofo le pidió por aquel trabajo quinientos dracmas, pero al hombre le pareció un precio excesivo.
--Por ese dinero puedo comprarme un asno.
--Tiene razón. Le aconsejo que lo compre y así tendrá dos.

20minutos.es
Alfred López

domingo, 29 de junio de 2014

La Bella Praga


Cuando Renato Leduc se encontraba en Praga, le comentó a un ciudadano a propósito de la invasión rusa ocurrida en 1968:
--Carajo, qué bonita es Praga… Tal parece que aquí nunca tuvieron una invasión…
Entonces, con una sonrisa, el tipo aquel le respondió:
--Es que aquí siempre nos rendimos a tiempo…

Renato por Leduc (1982).
José Ramón Garmabella.