lunes, 18 de junio de 2018

De Bombas y Gallinas


Stella Adler, actriz y profesora de actuación, fundó en Nueva York el Stella Adler Studio of Acting, donde entrenaba a sus alumnos por medio de la imaginación sensorial y la memoria, además de privilegiar la vivencia del personaje sobre el actor. De su escuela egresaron grandes actores como Robert De Niro, Martin Sheen, y recientemente, Benicio del Toro.
Se dice que en una de las clases a las que asistía Marlon Brando, Adler pidió a sus alumnos que se convirtieran en gallinas e imaginaran una bomba nuclear a punto de caer sobre sus cabezas. Todos los actores corrían de un lado a otro simulando aleteos desesperados y cacareos alarmantes; todos, excepto Brando, quien se posaba tranquilo sobre un huevo imaginario. Stella se asombró por su reacción y le preguntó por qué estaba tan tranquilo, a lo que él respondió:
--Soy una gallina, ¿qué diablos puedo saber de bombas?.

Revista Algarabía, Núm. 93 (Junio 2012)

jueves, 29 de marzo de 2018

Escenas No Aptas Para Perros


Winston Churchill sentía una auténtica devoción por su caniche RufusUn día estaba viendo la película “Oliver Twist” con Rufus en su regazo y, en determinado momento, uno de los personajes estaba a punto de ahogar a su perro para despistar a la policía que le seguía los pasos. Para evitarle la violenta escena al animal, el político le tapó los ojos con una mano y le dijo:
--No mires ahora, querido. Ya te lo contaré después.

 20minutos.es (2011)
Alfred López 

Vírgenes Guerreras


Durante la guerra de independencia de México, la Virgen de Guadalupe era el símbolo de los Insurgentes. Los españoles tomaron como estandarte a la Virgen de los Remedios. Así es que cuando llegó a haber enfrentamientos entre ejércitos, sobre todo en el tiempo de Morelos, unas tropas llevaban por delante a la Guadalupana y las otras a la de Los Remedios.
                Cuando las tropas Insurgentes tomaban una ciudad en manos de los realistas, entraban a los templos y sacaban cuanta imagen encontraran de la Virgen de los Remedios, llamada La Generala por los españoles; y por absurdo que resulte, las colocaban a todas en el paredón, ¡y las fusilaban!
                En respuesta, los realistas, en los territorios que controlaban, reunían imágenes de la Guadalupana y correspondían igual: fusilaban a la Virgen.

El Mito Guadalupano (2010).
Juan Miguel Zunzunegui 

sábado, 3 de febrero de 2018

Primera Vez

El 19 de junio de 1867 fueron ejecutados en el cerro de las Campanas de la ciudad de Querétaro, en México, el emperador Maximiliano y dos de sus ayudantes, Miguel Miramón, gran mariscal del ejército y Tomás Mejía. Uno de los miembros del consejo de guerra que los juzgó trató de facilitar la huida a este último, pero, fiel al emperador, Mejía prefirió morir con el desgraciado Maximiliano. Cuando estaban en el cerro rodeados de soldados, oyeron un toque de corneta y el emperador preguntó a Tomás:
—¿Es ésta la señal de la ejecución?
Mejía respondió:
—No lo sé, majestad. Es la primera vez que me ejecutan.

Las Anécdotas de la Política. De Keops a Clinton (1994).
Luis Carandell

viernes, 8 de diciembre de 2017

Por Si Las Moscas


Un visitante a la casa de Niels Bohr, al cruzar la puerta de entrada no puede creer lo que ve: clavada en un muro junto a la entrada se encuentra una herradura.
--Profesor, no pude evitar notar que usted tiene una herradura para la buena suerte en su casa, ¿acaso usted cree en esas cosas?
Bohr voltea y esboza una leve sonrisa antes de responder:
--No te equivoques, no creo en esas cosas, pero me han dicho que funcionan aunque uno no crea en ellas.

Átomos al Desnudo  (2016).
Miguel García Guerrero

Petición de Audiencia


Un enemigo antiguo de Heriberto Jara, le pide audiencia. Jara al ser enterado le dice a su secretario, un diplomático de carrera:
--¡Dígale usted que vaya y… (no sé qué)… a su mamá! ¡Pero se lo dice usted con todas las letras! Porque usted es un diplomático que siempre evade este tipo de cuestiones. ¡Se lo dice como se lo dije! ¡¿Me oye?!
--¡Sí, señor!
El secretario sale y le dice:
--El señor ministro se la-mentó mucho de no poderlo recibir.

Programa Radiofónico “Buenos Días” del 10 de julio de 2017.
Narrado por César Garizurieta 

Despreciables


La abuela del escritor y actor José Luis de Vilallonga, novena condesa de la Mejorada, una aristócrata de las de antes, observó mientras tomaba el té en su servicio de plata: «Siento un infinito desprecio hacia los pobres». Y como sus contertulios se quedaran con la boca abierta, explicó: «Sí, porque, ¿cuántos son ellos? Millones. Y los ricos, ¿cuántos somos? Muy pocos. Pero aquí estamos desde hace siglos sin que a nadie se le ocurra hacernos nada».

La Revolución Rusa Contada Para Escépticos (2017)
Juan Eslava Galán