Las Hemorroides de Napoleón (2009).
José Miguel Carrillo de Albornoz
A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas. -Plutarco
Las Hemorroides de Napoleón (2009).
José Miguel Carrillo de Albornoz
Inmediatamente detuvo la marcha de su columna y entró con caballo y todo a la tienda de ópticos para reprochar al comerciante:
--Señor Calpini, o como se llame usted –le dijo— me va a quitar en estos momentos ese letrero que dice aparatos científicos. Ponga, si acaso quiere poner algo honrado y bueno, aparatos constitucionalistas y entonces hasta yo le compro.
NOTA: “Los Científicos”, nombre con el que se dio a conocer un grupo conformado por representantes de la burocracia, terratenientes, latifundistas, comerciantes e intelectuales que representaban la clase más elevada durante el Porfiriato.
Anécdotas de la Revolución Mexicana 1910-1917 (2019).
José Ramos
Fue tal el forcejeo que el ropón del niño se rasgó produciendo un ruido muy feo y el bebé quedó descubierto del ombligo para abajo. En ese momento, el niño empezó a orinar y salpicó el rostro del cura. Al darse cuenta Lupe, la mamá del bautizado, dirigió el mínimo chorro hacia la cara de su suegra, y ésta, escupiendo acá y allá, se abalanzó sobre Lupe para quitarle al niño…
Ante el caos reinante, el cura le pidió a las mujeres que se pusieran de acuerdo pero no pudieron; fastidiado del espectáculo, el sacerdote tomó al niño y, todavía secándose con las mangas de la sotana, anunció a todos: “Hoy queda bautizado este niño en la Ciudad de México, y llevará por nombre Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo”.
Y santo remedio, todos se fueron felices y contentos sin imaginar que el pequeño que los había convocado ese día se convertiría en comediante e icono de la cultura popular mexicana.
La Historia Inédita de Tin Tan (2003).
Rosalía Valdés Julián
A principios de 1626, Bacon, a sus 65 años, emprendió un viaje en diligencia con el doctor Whiterborne rumbo a la colina Highgate, en las afueras de Londres. Los dos amigos discutían acerca de cómo se podrían conservar los alimentos en el hielo. Al ver la cúspide de la colina cubierta de nieve, Bacon propuso un experimento. Le compró un pollo a una mujer que vivía por ahí y le pidió que lo matara y se lo entregara limpio. Él le ayudó a rellenarlo con nieve.
Todo esto tomó tiempo, y Bacon se enfrió tanto con la nieve que empezó a tiritar violentamente. Al poco rato estaba tan enfermo que no pudo continuar el viaje. Lo llevaron a una casa cercana, propiedad de su amigo el conde Arundel.
Tuvo la mala fortuna de que ahí le dieran una cama húmeda; el enfriamiento se volvió bronquitis. Murió el 9 de abril. “En cuanto al experimento”, escribió en su última carta, “fue un rotundo éxito”.
¿Sabía Usted Que…? (1992).
Readers´s Digest México
Por lo visto, Francisco de Quevedo tenía la costumbre de utilizar comúnmente un determinado portal como urinario. Un día se encontró en él una cruz y a pesar de todo, siguió cumpliendo con su costumbre por otra parte tan natural. En su siguiente visita, junto a la cruz había un cartel con el texto: «Donde se ponen cruces no se mea».
Quevedo, muy seguro de sí mismo, escribió debajo: «Donde se mea no se ponen cruces».
Manuel J. Prieto